martes, 31 de julio de 2012

La Voz en el Parto


Tras 16 meses del nacimiento de Diego, he conseguido acabar el relato de nuestro periplo hospitalario. Ha sido duro, pero todo ha quedado en calma… Aquello ya queda lejos, y escribirlo me ha permitido encajarlo en algún lugar tranquilo, ya sin rencor, ya sin angustia. Queda en el lugar de las cosas aprendidas, de los cambios vitales, de la felicidad, por qué no?, también.

Así que una vez resuelto esto, y con 6 meses de embarazo ya, puedo por fin ponerme a preparar el nacimiento de Julia, a quien esperamos para noviembre. Un poco tarde pero seguro que el momento adecuado. Esta vez es difícil sacar tiempo para charlas, talleres… El pequeño Diego ocupa todo nuestro tiempo. De estos 6 meses puedo decir que se han pasado volando, que casi no me he dado ni cuenta cómo mi tripa ha ido creciendo…

El sábado pasado me escapé a lo que fue mi primera toma de contacto consciente con este nuevo embarazo. Y me fui a un taller con Esther Santiago que estaba incluido dentro del programa  Preparando el Encuentro que organiza Juanjo de En la Décima Luna. El taller se llamaba La Voz en el Parto.

El taller me encantó. Varias parejas compartiendo las vivencias de sus embarazos y las ilusiones de sus partos, Juanjo y Esther transmitiéndonos la energía para creer que un nacimiento gozoso es posible, es necesario, es maravilloso…

Practicamos con las manos sobre nuestro cuerpo, notando cómo todo él vibra, con nuestra garganta, notando cómo se relaciona con la pelvis, sintiendo lo importante que es dejarnos fluir y estar relajadas… practicando sonidos, posturas… mostrándonos herramientas para el día del parto sentirnos seguras y con recursos… y poder probar cosas, y saber, que al final, la clave está en sentirse tranquila y dejarse fluir…

Fue intenso. Lo mejor, la sensación de empoderamiento, de saber que puedo hacerlo, de que puedo confiar en nosotras, en mi cuerpo, en mi hija, que si quiere, nacerá en casa… Dejar a un lado los miedos, los recuerdos de los hospitales, las angustias de la separación, y empezar a acercarme a esta nueva oportunidad…

Y también fue duro. Porque aunque lo de Diego está ya lejos, escuchar todas las maravillas de coger a tu hijo cuando nace, darle la amorosa bienvenida que se merece, disfrutar de la atmósfera creada sin prisas, darle la importancia que tiene a ese momento, me resultó duro. Porque no lograba pensar en Julia, si no que se me vinieron de golpe a la cabeza todos los recuerdos del nacimiento de Diego en el que no pudimos tener todo aquello, ni él ni yo. El nudo en la garganta y las lágrimas no me dejaron salir la voz en la canción al final… La letra era demasiado parecida a lo que escribí el día de nuestro parto… “acabas de nacer hoy, mi amor…” y de repente me vi arrollada por un torbellino de emociones, alegres y tristes a la vez… Lo que fue, lo que no fue, lo que pudo haber sido, lo difícil que se hizo, lo lejos que queda ya, lo posible que puede ser esta vez, lo que me queda por prepararme para hacerlo real, las ganas que tengo de vivir esa experiencia, el miedo, la ilusión de una nueva oportunidad, el trabajo que tengo por delante para no cargar a Julia con todo esto y dejar que ella también elija cómo quiere nacer… 

Gracias Esther y Juanjo por una tarde tan intensa. 

9 comentarios:

  1. Pues no coincidimos por los pelines (compromisos familiares sorpresivos).
    Me encanta leerte, vas ordenando lo que tienes para dejar sitio a lo que viene: qué duro, qué reconfortante, qué emocionante ^_^

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    1. ainss!! Bueno para la próxima sí, no? A ver si nos vemos estos días!

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  2. María, enhorabuena por este nuevo ciclo de vuestras vidas, por la llegada de Julia. Os escogió en este momento y ella sabrá cómo quiere nacer; y lo mejor de todo, tu estarás receptiva para ayudarla porque has tratado de que tenga su espacio y su forma desde antes que estuviera siquiera por vuestra imaginación. Juntas viviréis una experiencia, andaréis un camino que tu hijo te ayudó a comenzar, a imaginar. Y tu como hormiguita has ido trabajándolo durante todo este tiempo, para colocar cada emoción en su sitio. Para SER y ESTAR para los dos. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias guapa, te mando un beso fuerte!

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  3. Me siento muy identificada contigo, yo estoy de casi 8 meses y con todo preparado para recibir a nuestra segunda hija en casa (coincidimos casi fijo en el nombre). Es difícil dejar ciertas cosas atrás pero estoy segura de que la vida nos dara la oportunidad de disfrutarlo intensamente

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    1. Enhorabuena! Claro que sí, ya verás que esta vez todo sale bien... un beso!

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  4. María! QUE ALEGRÍA!! Qué alegría tan grande me he llevado tras retomar tu blog y ver que estás embarazada, bueno muy embarazada!!
    Soy Marta, no sé si me recuerdas, mamá de Mateo, que también nació con una cardiopatía. He estado tiempo desconectada por diversas circunstancias, pero todas buenas, parece que la mala racha ya ha pasado!
    Ya verás María, todo va a salir bien, bien no, muy bien, porque lo vas a disfrutar de manera doble, por Julia y por Diego. Estoy deseando de leerlo y ya queda poquito, la recta final y la más emocionante.
    Me gustaría decirte tantas cosas, pero sólo me sale, qué bien, qué bien, qué bien!!
    Os quedan por vivir unos momentos tan felices y tan irrepetibles, que bien!! Cuanto me alegro de verdad!
    Yo poco a poco me he ido reconciliando con la vida. Sobre todo cuando veo a mi guerrero que se ha convertido en un salvaje amoroso!! Me lo como! y cada progreso lo disfruto por partida doble. Seguro que a ti también te pasa.
    Como dice la canción de Kiko Veneno "enamorao de la vida, aunque a veces duela" y nosotras ya hemos pasado ese dolor, asi que nos queda disfrutar de la vida y sobre todo si estamos acompañadas y rodeadas del amor y cariño de la gente que nos rodea.
    Prometo seguirte más a menudo, porque al igual que me ha ayudado muchísimo todos tus relagos de Diego, me van a ayudar más los de Julia.
    Un beso y un abrazo gordo, gordo, gordísimo.

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    1. Gracias guapa!!! Gracias por todos estos ánimos! Me alegro de que Mateo esté mejor y todo vaya bien... Un beso muy fuerte, te escribo al correo...

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  5. me siento tan tan identificada... el último párrafo ha sido demoledor...
    Creo que a mí también me costará no pensar en lo que viene sino en lo que no fue...
    Un abrazo
    CLC
    pD: El sábado daré yo un taller con Esther ;)

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